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Space Invaders: ¡hay que hablar de esto!

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Space Invaders: ¡hay que hablar de esto!

La llegada al mercado de las primeras consolas domésticas no alteró el orden hegemónico impuesto por las máquinas recreativas. Todo lo contrario: las recreativas iban a disfrutar de una enorme popularidad durante mucho tiempo más. La segunda mitad de los años 70 perteneció a producciones que se convirtieron en hitos para el entretenimiento electrónico.

Una de ellas fue Gun Fight, un título diseñado por Tomohiro Nishikado en 1975 para la empresa Taito (desde 2005 bajo el paraguas de Square Enix). Fue el primer juego de la historia en el que personajes humanos podían enfrentarse en duelos. El concepto de la partida era sencillo: dos pistoleros, dos revólveres, el más rápido gana. Los jugadores, mediante joysticks, debían eliminar al oponente disponiendo de seis balas.

Sin embargo, lo que convirtió a Gun Fight en una producción tan relevante desde el punto de vista de la historia del gaming no fue eso, sino la máquina recreativa asociada a él, diseñada específicamente para el mercado estadounidense. Fue precisamente en esta versión donde, por primera vez en la historia del incipiente gaming, se decidió utilizar el microprocesador Intel 8080, gracias a lo cual los juegos pudieron alcanzar un nivel completamente nuevo.

Nishikado estuvo detrás de otra producción más, que el Libro Guinness de los Récords clasificó como el título más importante creado para máquinas recreativas en la historia del sector de los videojuegos. Hablamos de Space Invaders (1978), precursor de los shooters modernos. La jugabilidad, al igual que en los juegos anteriores, no era complicada. Nuestro único objetivo era destruir alienígenas con un cañón y acumular puntos. De manera similar funcionaba Breakout, lanzado por Atari en 1976.

Las premisas poco ambiciosas de los creadores no impidieron que el juego conquistara el mercado, donde rápidamente superó a cualquier competencia. La gente se volvió loca con Space Invaders. Solo en Japón se fabricaron más de 100.000 máquinas, y casi otras tantas en Estados Unidos.

Para la industria del entretenimiento fue una señal clara de que comenzaba una nueva era a la que había que adaptarse lo antes posible. Incluso se solía decir que fue gracias a Space Invaders que el gaming en sentido amplio aprendió a caminar. Tras su estreno se produjo una auténtica revolución en el mundo de los videojuegos. La gente, fascinada por la nueva tecnología, aprendía a programar en masa. Las máquinas recreativas empezaron a llegar a los centros comerciales y los restaurantes… Y eso no era más que el principio.

Entretanto aparecieron también el popularísimo Pac-Man (1980) y Donkey Kong (1981), un juego que dio origen a la saga del fontanero con bigote. Sí, Mario tiene ya más de 40 años, aunque por aquel entonces todavía se llamaba Jumpman. El mundo del gaming avanzaba. Surgían producciones cada vez mejores y más avanzadas, y con ellas nuevas y más potentes consolas. 

¿Quién sabe? Quizá en el futuro alguno de vosotros programe su propio juego, que se convierta en el siguiente hito de la historia del gaming. ¡Os cruzamos los dedos! Y os animamos a ampliar vuestros conocimientos de programación en nuestros cursos