Coding Giants
Volver al blog

Clases de programación para niños: ¿cuándo empezar?

Coding Giants
El curso de programación y la edad del niño

¿Cómo ayudar a tu hijo a resolver problemas complejos y, al mismo tiempo, enseñarle paciencia y pensamiento lógico? ¡Apúntalo a clases de programación para niños! Solo allí la adquisición de competencias informáticas de futuro va de la mano con el aprendizaje de la perseverancia hacia una meta y la confianza en uno mismo.

Aprender a programar de forma práctica: ¿por qué merece la pena?

El concepto de programación va mucho más allá de la capacidad de codificar y elaborar instrucciones para dispositivos o aplicaciones. La programación es un enfoque informático para resolver problemas a menudo muy complejos. Requiere combinar la capacidad de pensamiento analítico, lógico y creativo. Se basa en la paciencia, la implicación y la resistencia ante los fracasos.

Conviene enseñar estas competencias al niño desde los primeros años, preferiblemente en la práctica, por ejemplo, mientras aprende a programar y a crear páginas web. ¿Y cuándo empezar a introducir al pequeño en los secretos de las reglas, los mecanismos y los lenguajes de programación?

Aprender programación: ¿por dónde empezar en preescolar?

Los primeros años de vida del niño son una etapa de desarrollo intenso y multifacético, que se realiza principalmente a través del juego. Ya en este momento merece la pena animar al niño a descubrir y explorar el fascinante mundo de la programación. Estos conocimientos y habilidades le serán útiles no solo si en el futuro desea dedicarse profesionalmente a la programación. Unos conocimientos básicos sobre programación le permitirán comprender mejor y desenvolverse en la realidad digital, lo que influirá en todos los aspectos de la vida del niño.

Clases de programación para preescolares: aprender a pensar de forma lógica

A algunos padres, la combinación de las palabras «programación» y «preescolar» puede parecerles absurda. Al fin y al cabo, un niño pequeño debería pasar el tiempo en movimiento y jugando, y no asistir a clases de informática. Sin embargo, las clases de programación para niños en edad preescolar no se parecen en nada al aprendizaje de la codificación en el sentido tradicional de estas palabras y no requieren el uso de un ordenador ni de ningún otro equipo.

En una etapa tan temprana del desarrollo del pequeño, se trata principalmente de desarrollar las predisposiciones y habilidades adecuadas, que más adelante podrán resultar útiles precisamente en el ámbito informático y en muchas otras áreas de la vida de nuestro hijo.

Conviene introducir a los más pequeños en el mecanismo de causa y efecto, que a una edad posterior podrán aplicar, por ejemplo, a la creación de aplicaciones móviles. Al desarrollar la capacidad de pensamiento lógico y de causa-efecto, el niño irá adquiriendo una serie de competencias afines. Durante distintos juegos, el pequeño puede ejercitar la capacidad de identificar y definir un problema, descubrir y diseñar una solución, así como comprobar su eficacia. Estas habilidades son la base de la programación: «si quiero lograr un objetivo concreto, ¿qué medios debo emplear?». De este modo, el pequeño aprende a construir un plan de acción, que no es otra cosa que un algoritmo, uno de los conceptos más importantes en programación.

Aprender a programar desde cero: no solo con el ordenador

Los juegos que introducen a los niños en los fundamentos de la programación los puedes organizar fácilmente en la comodidad de tu propia casa, e incluso al aire libre. Pueden diferir en la forma, pero deben basarse en los mismos principios: programar una solución concreta para lograr el efecto deseado. Tratar de resolver los problemas de la manera más sencilla posible.

¿Un ejemplo? ¿Qué acciones debe llevar a cabo un personaje atrapado en un laberinto para salir de él? Dos pasos hacia delante, giro a la derecha, cuatro pasos hacia delante, giro a la izquierda, y así sucesivamente. A ese personaje (que puede ser un padre con los ojos vendados o un muñeco dibujado en una hoja) debe dirigirlo el niño, dándole instrucciones concretas. En el mercado también hay bastantes recursos didácticos de este tipo en forma de juegos y juguetes para niños y jóvenes, que funcionan según un principio similar.

Cómo enseñar a un niño a programar: cursos para preescolares

A un preescolar también se le puede apuntar a un curso de programación. Es importante que se trate de clases profesionales impartidas por pedagogos con experiencia, es decir, profesores con competencias para trabajar con niños pequeños. Los secretos analógicos de la programación deben introducirse de forma adaptada a las necesidades y al nivel de desarrollo de los preescolares. El pequeño debe aprender a través de distintos juegos que, por un lado, le ayuden a desarrollar las competencias necesarias y, por otro, despierten su pasión e implicación en el aprendizaje de la programación.

Cabe destacar que los elementos del aprendizaje de la programación forman parte del currículo de informática en la escuela primaria. Al introducir al niño en este ámbito ya en preescolar, le damos un comienzo mucho mejor, reforzamos su confianza en sí mismo y le ayudamos a desarrollar sus habilidades a un nivel avanzado.

Clases de programación para niños en la escuela primaria

Si el pequeño no ha tenido contacto con la introducción a la programación en preescolar, la escuela primaria es el momento idóneo para empezar a introducirlo en este mundo creativo y lleno de posibilidades.

De lo importante que es en el mundo actual conocer la programación da fe también la decisión del Ministerio de Educación. Desde 2017, los niños aprenden los fundamentos de la programación ya desde el primer curso de la escuela primaria. Es el momento perfecto para animar al joven a profundizar en esta disciplina y procurar que sistematice y amplíe sus conocimientos en actividades extraescolares valiosas.

Los primeros años de la escuela primaria son un buen momento para que el alumno asimile su primer lenguaje de programación, que más adelante le permitirá conocer los secretos de la creación de páginas web y aplicaciones móviles, crear sus propios videojuegos y emprender nuevos cursos de programación.

Cursos de programación para niños: elige el grupo de edad adecuado

La oferta de cursos de programación desde cero se amplía año tras año. Al elegir clases de informática, los padres deben tener en cuenta que una diferencia de unos pocos años en los niños supone un abismo enorme. Las clases de programación para niños serán agradables y eficaces solo cuando el programa esté bien adaptado a su edad y a sus habilidades. Lo mejor es que el pequeño asista a clases en compañía de sus iguales o que la diferencia de edad no supere los dos años. De lo contrario, el pequeño se desanimará fácilmente del aprendizaje de la programación, porque entenderá menos que los demás niños o se aburrirá en clase.

Busca, por tanto, instructores que impartan talleres de programación divididos en varios grupos de edad. A las clases de Coding Giants invitamos a niños y jóvenes de entre 7 y 18 años. Los distintos cursos están destinados a los grupos de:

  • 7-9 años,
  • 10-12 años,
  • 13-15 años,
  • 16-18 años.

Además, para cada grupo de edad elaboramos distintos cursos que, de forma accesible, desarrollan un programa diferente, perfeccionan habilidades algo distintas y responden a intereses o necesidades diversas del niño. Aquí cada joven encontrará algo para sí mismo.

Para garantizar a los más pequeños un enfoque coherente y enriquecedor del aprendizaje de la programación, lo mejor es apuntarlos a un centro educativo que también imparta clases para los grupos de mayor edad. De este modo, el alumno podrá sentirse seguro y cómodo, establecer un buen contacto con los instructores y entablar nuevas amistades.

¿Cómo enseñamos eficazmente a los niños a programar en clase?

La adquisición de conocimientos y el entrenamiento de habilidades dan los mejores resultados cuando se combinan con una gran diversión. Al elegir un curso de programación para los niños más pequeños, conviene fijarse en la forma de enseñanza. Además del predominio de la práctica sobre la teoría, también es importante el planteamiento del curso. A los más pequeños les gustarán los juegos, las actividades lúdicas, las misiones, los retos y la sana competición. Las clases, agradables de seguir, deben aprovechar el mundo de los sueños y la fantasía infantiles. Crear una realidad en la que, a través del juego con personajes interesantes, los niños comprendan conceptos de programación a menudo bastante complejos.

Cómo motivar a un niño hacia la programación: la creación de videojuegos

Conforme al principio de que los niños aprenden de manera más rápida y eficaz a través del juego, conviene empezar a aprender programación por los fundamentos de la creación de juegos y por el dominio del primer lenguaje de programación visual, es decir, Scratch. De este modo, los más pequeños tendrán la oportunidad de crear sus primeros videojuegos o elementos del mundo de juegos ya existentes (por ejemplo, Minecraft) mediante un sencillo rompecabezas. Al unir las piezas (que en realidad son fragmentos de código), de debajo del ratón «saltará» una animación, un juego o incluso una sencilla aplicación que funcionan. Tras unas pocas lecciones, los más pequeños trabajarán ya con un lenguaje de programación más avanzado, gracias al cual incorporarán a sus juegos mecanismos más complejos.

Programar juegos proporciona a los más pequeños una enorme satisfacción. De inmediato ven en la pantalla los resultados de sus acciones y, si algo no les sale, pueden probar nuevas soluciones en línea indefinidamente. Por eso, los cursos de programación son una excelente oportunidad para entrenar el entusiasmo, la confianza en uno mismo y la perspicacia, una mezcla de cualidades que resulta útil en cualquier ámbito y etapa de la vida.

El aprendizaje de la programación para niños a ojos de pedagogos experimentados

No hay que olvidar el enorme papel del profesor en el proceso de enseñanza de los niños. Los cursos de programación para los más pequeños deben ser impartidos por un personal cualificado. El profesor debe tener no solo conocimientos amplios y actualizados de programación, sino también el enfoque adecuado hacia los alumnos. Debe saber comunicarse con niños de distintas edades y conocer a la perfección sus necesidades. El profesor de programación debe convertirse para sus alumnos en un mentor, siempre dispuesto a ayudar, cercano y afectuoso. Su papel es apoyar y motivar a los niños, despertar en ellos una pasión que en el futuro puede convertirse en una forma de vida.

¿Ya sabes a qué edad empezar a aprender programación?

Para aprender (especialmente a programar) nunca es ni demasiado pronto ni demasiado tarde. Si un adolescente empieza a aprender programación, eso no significa que en el futuro vaya a ser peor programador que su compañero un poco más joven que ya tiene varios cursos a sus espaldas. También los adultos pueden aprender programación textual o programación por bloques para, por ejemplo, verificar su lugar en el mercado laboral y entregarse a una pasión interesante y lucrativa.

Por supuesto, cuanto antes empiece el niño a aprender, mejor. Cuanto más aprenderá y antes podrá comenzar proyectos por su cuenta. Sin embargo, todo el que empieza a aprender programación debe saber que aquí lo clave es la implicación, el desarrollo constante y las ganas de profundizar en los conocimientos. Por eso, los alumnos más pequeños necesitan el estímulo y una buena motivación para aprender programación por parte de sus padres.

Preguntas frecuentes:

¿Cuándo se puede apuntar a un niño a un curso de programación?

La oferta de cursos de programación para niños es enorme, y algunos organizadores invitan a ellos ya a niños en edad preescolar. En Coding Giants están abiertas las inscripciones para niños y jóvenes de entre 7 y 18 años.

¿Cómo enseñar a un niño a programar en casa?

¡Incluso un niño de pocos años puede empezar su aventura con la programación, sin ordenador ni internet, e incluso sin conocimientos informáticos de los padres! Apóyate en materiales analógicos para preescolares: juegos, juguetes y contenidos didácticos de programación adaptados a su edad.

¿Cuándo es mejor empezar a aprender programación?

A cualquier edad merece la pena dedicarse a aprender programación, pero cuanto antes, mejor. Un niño que aprende a programar desde los primeros cursos de la escuela primaria adquirirá conocimientos, habilidades y experiencia que le permitirán destacar rápidamente en el mercado laboral.